Archivo

« Septiembre 2010
D L M X J V S
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30    

Tags

Archivos

Comentarios

Julio C Ochoa (Cumpleaños Progra…): Buenos Dias Para felicitar a mi Esposa N…
GTD Bergonzini (CUBO GTD): @Lucía: No, no lo tengo en formato plano,…
Lucía (CUBO GTD): Hola, tienes esto mismo en formato plano,…
GTD Bergonzini (Herramienta: mNot…): @rubengp: Más que creativo, aprendiendo y…
Bergonzini (CUBO GTD): @inclusa: Sirve como recordatorio del mét…
rubengp (Herramienta: mNot…): Hola, Álex: Te veo muy creativo, es muy d…
rubengp (Nueva herramienta…): Acabo de volver a probar, parece solucion…
inclusa (CUBO GTD): Vaya muy bueno. La verdad es que va muy b…
GTD Bergonzini (GTD en ABAP): @Félix Gómez-Cardos: Cualquier duda que t…
GTD Bergonzini (CUBO GTD): @toquedelimon Es una idea que me rondaba …

Publicidad

Mi GTD

Elevación

15.000 La Vida
12.000 Visión 3-5 años
9.000 Metas 1-2 años
6.000 Areas Responsabilidad
3.000 Proyectos Actuales
Pista Acciones actuales

Algun Día/Quizá

Volver a Pescar
Hacerme un Tattoo
Limpiar: Altillo, 1ª hab
Comprar: Jardín Zen
Comprar: Móvil Tubos
Curso de GTD
Bajar rubik: 43.20"
Publicar un artículo cada día
Escuchar Llover

Referencia

Twitter

El principio de la desmotivación

20100311:0811


Foto de OiMax
Hay veces, que cuando nos enfrentamos a las acciones diarias nos encontramos con una lista interminable, no sabemos por cual comenzar y mucho menos queremos comenzar con todo lo que tenemos pendiente. Es cuando sentimos un escalofrío recorriendo nuestro cuerpo y el ángel de la procrastinación se sienta en nuestro hombro susurrándonos dulces palabras para olvidarnos de esa lista.

Sea el miedo o el disgusto en hacer las cosas, retrasamos de forma consciente lo que tenemos que hacer, sin pensar o en el peor de los casos, atenuando falsamente las consecuencias de esa disidencia. En ese momento abrazamos la procrastinación en pro de un tiempo que va fluyendo. Nos sentimos abatidos, incluso cansados, ponemos mil excusas para no afrontar alguna de esas tareas.

Este es un escenario bastante común, dónde nos sentimos colapsados por lo que deberíamos hacer y la falta de motivación para realizarlo. Un descontento interior que pone en peligro incluso nuestra propia forma de pensar, hundiéndonos en falsas ideas de que no podemos realizar las acciones. Cuando en verdad somos simplemente abrumados por todas esas acciones o proyectos.

Un principio es tan bueno como cualquier otro, sólo hemos de encontrar la motivación necesaria para arrancar en el proceso. Cuesta, sí. Salir de la procrastinación o la holgazanería y caer en las redes de algo que no entendemos y que nos cuesta asimilar resulta difícil, pero para ello disponemos de ciertas capsulas que nos ayudan a regresar a nuestro yo productivo.

Con esto no quiero decir que la desmotivación por realizar las acciones pueda ser superada de una forma casi mágica, no nos engañemos, cuando la moral está baja, levantarla resulta bastante complicado y más si lo hemos de hacer nosotros mismos desde el fondo del pozo.

La motivación viene dada por un interés, por unas ansias de triunfar y en consecuencia, de deshacernos de la acción o proyecto que tenemos entre las manos. Para conseguirlo hemos de ser totalmente transparentes con nuestros sentimientos y analizar (¿a que suena fácil?) de una forma sencilla lo que tenemos entre manos.

La zona, es el campo completamente opuesto a la desmotivación. Si has entrado alguna vez en ella, recordaras el placer que se siente al realizar el trabajo, al sentir la simbiosis con él, a no pensar en nada más que no sea lo que estás haciendo, perdiendo la noción del tiempo y del mundo. Ese es un buen objetivo por el que luchar y conseguir avanzar.

Hemos de encontrar los valores necesarios para conseguir entrar y quedarnos en ella. Lo principal, encontrar el motivo por el cual estamos haciendo las cosas. Darle una finalidad a la acción nos da un sentido para seguir avanzando. El placer, es otra de las claves, cuando disfrutamos haciendo las cosas el tiempo resulta invisible, si aborrecemos la tarea, si no la soportamos, si no queremos hacerla, hemos de encontrar un hilo placentero para estirar de él. Para conseguirlo no habrá que pensar en la globalidad, si no en la división del esfuerzo, dónde las pequeñas victorias se transforman en grandes acontecimientos que nos sirven de recompensa. Por ello:


Repetir estos cuatro sencillos pasos, te hacen salir del pozo, encontrar el camino para poder entrar en la zona y finalizar esas molesta acciones o proyectos que nos inducen a la procrastinación.

:: :: :: :: :: :: :: ::

Efectivamente la desmotivación y la pereza para determinadas acciones o tareas es grande y siempre se encuentran grades excusas para posponerlas. Aunque luego es cuando entran los remordimientos por el tiempo no aprovechado en otras cosas. Por ello, el saber la finalidad y las razones por las que debemos hacer determinadas acciones son importantes para no perdernos por matorrales peligrosos. Cuando un proyecto nos parece menos agradable, como bien dices el fraccionarlo ayuda. Y con el hábito acabaremos encontrándole su gusto. La cuestión es comenzar sin pensar demasiado en que momento es el mejor. Felicitarte por otro gran artículo. Saludos, Juan.
Juan Martínez de Salinas () (URL) - 20100311:0847

  
¿Recordar información personal?

Emoticonos / Textile
  (Registrar su nombre de usuario / Validarse)

Notificar:
Hide email:

Letra pequeña: Todas las etiquetas html excepto
Powered by Pivot - 1.40.7: 'Dreadwind'  XML: RSS Feed XML: Atom Feed Add to Technorati Favorites Personal Development Blogs - BlogCatalog Blog Directory Creative Commons License blogs Directorio de Blog